Henar Moreno Martínez
Diputada de IU en el Parlamento de La Rioja
Publicado en La Rioja

Estamos atravesando la mayor pandemia sanitaria mundial de los últimos cien años, con millones de personas en todo el planeta confinados en sus casas y la consiguiente paralización económica a nivel internacional, estatal y regional. Ante esta situación sin precedentes, es necesario empezar a abordar la crisis económica y social que se nos avecina y ante la que debemos extraer las enseñanzas que nos está dejando ésta y anteriores crisis y ser capaces de diseñar, con vista larga y sin recetas ya fracasadas, la construcción de un nuevo modelo económico y social.

El mundo que saldrá de esta crisis no será en muchos ámbitos el mismo que conocimos. A nivel internacional, han quedado al desnudo los pies de barro en los que se sustentaba el capitalismo salvaje de los Estados Unidos y su incapacidad para afrontar una situación en la que se hacen imprescindibles unos servicios públicos que garanticen la universalidad de los derechos. También ha vuelto a quedar en evidencia el modelo neoliberal de construcción europea establecido desde el Tratado de Maastricht, con una Unión Europea incapaz de dar una respuesta solidaria y potente en una situación de emergencia para millones de ciudadanos europeos. En el nuevo mundo multipolar que surgirá de esta crisis quizá haya llegado el momento de replantearnos nuestras alianzas internacionales y dar por finiquitado el período  de hegemonía norteamericana.

En La Rioja y España tenemos unos gobiernos sustentados en unas mayorías parlamentarias de izquierdas, que van a tener que enfrentarse a una crisis económica y social sin precedentes, con el reto de afrontarla de una forma absolutamente diferente a como se abordó la última crisis iniciada en 2008, cuyas consecuencias en forma de recortes, privatizaciones y precariedad en el empleo todavía estamos sufriendo hoy en nuestras carnes. Si algo nos ha enseñado esta pandemia, es que sólo una sociedad con una sanidad, educación y servicios sociales públicos vigorosos y potentes puede afrontar una crisis como la que vivimos. Y que es la clase trabajadora la que realmente mueve la economía y los servicios esenciales de un país.

También se han puesto de manifiesto las carencias de nuestro modelo productivo, incapaz de asegurar la producción de los equipamientos y productos sanitarios necesarios, como consecuencia del proceso de desindustrialización de las últimas décadas y de la entrega a la iniciativa privada de sectores económicos y sociales estratégicos. Esta crisis vuelve a situarnos ante la necesidad de un sector industrial potente, la importancia de un sector primario que garantice la soberanía alimentaria, la urgencia de una Banca Pública o la necesidad del control estatal de los sectores estratégicos de nuestra economía.

Todas estas enseñanzas que nos está dejando el combate contra la pandemia del covid-19 y sus consecuencias económicas y sociales debemos analizarlas y aprenderlas también en La Rioja. Hace menos de un año, desde Izquierda Unida firmamos un pacto programático de gobernabilidad con el PSOE y Podemos en nuestra región que garantizara que el cambio de gobierno que los riojanos habían exigido en las urnas se convirtiera también en un cambio de políticas, para dejar atrás 24 años de gobiernos del PP y abandonar las políticas austericidas, de privatizaciones, conciertos, recortes, precariedad en el empleo y pérdida de derechos que habían supuesto los últimos años de gobiernos de la derecha.

Ya en este acuerdo perfilábamos lo que debían ser las grandes líneas para un cambio y un nuevo tiempo político en nuestra región que estableciese como prioridad en su acción de gobierno la defensa de lo público, del empleo estable, de la vivienda digna y de los derechos de los trabajadores. Para Izquierda Unida, si algo ha puesto de manifiesto esta crisis es lo acertado de nuestro diagnóstico y la necesidad de profundizar aún más en el cumplimiento del pacto para acabar en La Rioja con años de desmantelamiento de lo público y de pérdida de derechos de los trabajadores y para avanzar hacia un nuevo modelo económico y social en nuestra región.

Por eso, en IU estamos convencidos de la necesidad de avanzar en los próximos meses en el cumplimiento y la profundización del pacto de gobernabilidad cómo única manera de afrontar los retos que la crisis económica y social nos va a plantear. En la línea de las medidas sociales que se están impulsando desde el gobierno estatal, en La Rioja tenemos que potenciar y complementar la Renta Mínima Vital, con el objetivo de evitar que ningún riojano se queda atrás en esta crisis, acelerar el pago de los ERTES o empezar a poner en marcha medidas encaminadas al reparto del empleo en un escenario de aumento del paro. Del mismo modo, hay que establecer mecanismos de control a los bancos y entidades financieras para garantizar que las ayudas y los créditos aprobados van a los sectores que realmente los necesitan.

El pacto programático de gobernabilidad en La Rioja priorizaba también de una forma especial el sector público. La actual crisis ha puesto aún más de manifiesto la necesidad de fortalecer la Sanidad Pública, de recuperar para lo público todo lo privatizado por los gobiernos del PP en el ámbito sanitario. También de fortalecer los servicios sociales públicos, blindando una gran red de servicios socio-sanitarios de gestión pública que nos prevengan ante futuras crisis. Hay que potenciar también la educación pública, avanzando hacia una única red educativa pública, laica y de calidad, como única garantía de igualdad de oportunidades y de ir eliminando las brechas económicas, sociales y digitales en el ámbito de la educación.

Para toda esta política necesaria de gasto público que nos permita combatir la crisis y establecer nuevas líneas de ayuda a trabajadores, autónomos, mundo de la cultura, etc, hay que seguir profundizando en las medidas ya adoptadas y previstas en el Pacto para una fiscalidad justa y progresiva, exigiendo que paguen más quienes más tienen. Además, desde La Rioja hay que presionar para eliminar la regla de gasto que impide a nuestros ayuntamientos invertir sus recursos en la mejora de los servicios sociales municipales. 

Desde Izquierda Unida estamos dispuestos a afrontar el reto de colaborar para combatir la crisis con unas políticas diferentes a las que se impusieron tras 2008 y profundizar en el pacto programático firmado en la Rioja el año pasado. Hacer realidad el cambio que los riojanos pidieron en las últimas elecciones y avanzar hacia una salida de la crisis que no deje a nadie atrás, creando un gran escudo social que nos proteja ante ésta y próximas emergencias.