Carlos Sánchez Mato es concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, miembro de Izquierda Unida y de Ahora Madrid

Publicado en El País

Sometemos a aprobación del Pleno del Ayuntamiento de Madrid un nuevo Plan Económico Financiero, uno más, por exigencia del Ministerio de Hacienda. A ojos de cualquier observador imparcial, puede parecer paradójico que una corporación local como Madrid —que ha saneado sus cuentas y ha puesto en marcha un ambicioso plan de mejora de la ciudad— sea perseguida con saña por el gobierno del Partido Popular.

Los que tienen que pedir árnica, precisamente esta semana a Bruselas, por ser incapaces de alcanzar el objetivo de déficit pactado con la Comisión Europea, se muestran inflexibles ante un Ayuntamiento que cerró 2016 con un superávit de 1.022 millones de euros. Sin embargo, tiene toda la lógica del mundo porque Madrid está demostrando, y lo va a seguir haciendo, que es compatible potenciar las políticas públicas, tener superávit y reducir deuda. Son hechos claros los que dejan en evidencia a la derecha política y económica.

En 2014 el esfuerzo inversor del Ayuntamiento de Madrid era de 287 millones de euros mientras que en 2017 alcanzará los 581 millones de euros; solamente un aumento del 102%. La inversión en gasto social se ha multiplicado pasando de los 471 millones de euros en 2014 a los 821 millones en 2017. Es decir, se ha incrementado un 74%. Y además lo estamos haciendo mientras en ese periodo de tiempo reducimos un 40% la pesada losa de la deuda que nos dejaron quienes ahora se erigen en paladines de la estabilidad presupuestaria y que no son otra cosa que campeones de los recortes.

Por eso, tenemos que decir alto y claro que este gobierno municipal seguirá manteniendo como objetivo el fortalecimiento de las políticas y servicios públicos y que lo hará en el marco del cumplimiento de una injusta legalidad que exigimos sea modificada, pero que no frenará los compromisos que hemos asumido con el pueblo de Madrid.

Aún con todas las trabas que ponen tanto el Partido Popular como Ciudadanos, el equipo de gobierno culminará la legislatura destinando más recursos públicos al ámbito social y a la inversión (que es la mejor política de empleo para Madrid); seguirá ahorrando en gastos financieros e improductivos, como alquileres, y reduciendo la deuda hasta dejarla en un tercio de la que nos encontramos. Quedarán por tanto en evidencia y sin conseguir su objetivo quienes solo ponen palos en las ruedas no de Ahora Madrid sino en las del desarrollo de nuestra ciudad.

Una vez más, volveremos a hacerlo. Volveremos a cumplir la ley sin recortar y sin deteriorar las políticas públicas. Porque, tal y como dijo mi admirado e infatigable luchador Marcelino Camacho: “Ni nos domaron, ni nos doblaron, ni nos van a domesticar”.